Un hecho poco conocido de la Estatua de la Libertad, uno de los símbolos más reconocidos de Estados Unidos, es que fue usado como faro en sus inicios.

La antorcha encendida en la mano derecha de la Estatua tenía, y sigue teniendo, un gran significado. Pero en sus primeros años, se utilizó como ayuda a la navegación para los barcos que entraban al puerto de Nueva York.

Fue así como el 22 de noviembre de 1886, la Estatua de la Libertad se convirtió en un faro operativo, con un sistema de luces eléctricas en la antorcha que podía ser vista a unos 38 km (24 millas) de distancia.

Sin embargo, esto tuvo muchos desafíos.

Uno de los primeros desafíos era cómo mantener iluminada la antorcha. Cuando se construyó la estatua, no estaba prevista para que su antorcha se iluminara. ¿Como se soluciono este problema? Se optó por utilizar 9 lámparas de arco eléctrico, algo novedoso en aquella época.

Aunque la estatua sirvió como faro, la Junta de Faros no la consideraba especialmente importante como ayuda a la navegación y que los costos de mantenimiento fueron un tema de preocupación. Finalmente, en 1902, la estatua dejó de funcionar como faro, y su control fue transferido al Servicio de Parques Nacionales.